Donají una tradición más que leyenda

•diciembre 13, 2010 • Dejar un comentario

La cabeza de una mujer joven, extraña imagen que se estampa en el escudo del Honorable Ayuntamiento de la Ciudad de Oaxaca, dicha figura se explica a través de la cultura y la leyenda del estado del sur, es la cabeza de la princesa Donají.

LAS FIESTAS DEL CERRO

Como se ha vuelto costumbre en la capital del estado de Oaxaca, se realizan “las fiestas del cerro” los dos últimos lunes del mes de julio, la celebración más grande del estado, que tiene como principal evento a la Guelaguetza, presentación en donde a través de la danza folklórica se dan a conocer las diferentes regiones en las que se divide el estado de Oaxaca.

Esta fiesta, que pasó de ser un evento regional a internacional y en donde se explota al turismo con el pretexto de la cultura para recaudar varios millones de pesos, comienza los días sábados en la Plaza de la Danza con el Bani Stui Gulal que significa repetición de lo antiguo y se basa en explicar el inicio de la Guelaguetza, continúa  los domingos con la puesta en escena de La Leyenda de la princesa Donají, representación de una leyenda oaxaqueña en donde una princesa zapoteca es asesinada por mixtecas y años después el cadáver de la joven es encontrado intacto, ésta se lleva a cabo  en el Cerro del Fortín y el lunes finalmente con la Guelaguetza en este mismo sitio.

LA ESPERA

En 2009 esta fiesta se celebró del  18 al 20 de julio en el primer lunes, el domingo 19 se presentó la leyenda de la princesa zapoteca. El Cerro del Fortín se encuentra a una distancia de alrededor de 10 minutos del zócalo capitalino en automóvil, el auditorio está en la parte más alta del cerro y consta de un escenario y gradas que a su vez se dividen en: A, B, C y D, donde la zona A es la más cercana al escenario y la D la más alejada.

El evento tiene inicio a las veinte horas, sin embargo muchas personas llegan al Fortín desde las dieciséis o diecisiete horas para alcanzar un “buen lugar”, pues las primeras dos zonas (A y B) son pagadas, hecho que llevo la creación de la Guelaguetza Popular tras el conflicto magisterial del 2006, pues se alegaba que los pobladores no podían tener un acceso gratuito a los lugares privilegiados del Cerro del Fortín, los cuales eran ocupados por turistas y élite estatal.

Alrededor de las diecisiete horas de la primera presentación de Donají, llovía, algo normal por la temporada, las personas subían apresuradas las escaleras para encontrar un techo que los cubriera del agua, algunas otras llevan sus paraguas y otras más llegaban empapadas de la caminata del auto o del zócalo y compraban impermeables de diez pesos con los vendedores ambulantes, quienes recorrían los alrededores para detener a las personas y venderles incluso antes de llegar al cerro.

Al recorrer las escaleras y tener acceso al lugar, la gente prefería no sentarse, las gradas construidas de piedra estaban mojadas, guardaban el frío de la lluvia y el viento, los corredores dejaban caer el agua acumulada, otras personas utilizaban sus impermeables, los ponían en el asiento para protegerse de la humedad y extendían otro o abrían su paraguas para resguardar sus cabezas y aprovechar la oportunidad de que la mayoría de la gente no los ocupaban.

Cuando finalmente la lluvia cesó las personas se sentaron, el olor a humedad invadía el lugar, así como una ligera brisa, las voces humanas eran el sonido principal, entre pláticas, risas y gritos. Los vendedores comenzaron su recorrido por los pasillos ofreciendo sus mercancías, botanas como chicarrones, manzanas cubiertas de dulce o chile, algodones de azúcar, productos Coca cola que me hace suponer era patrocinador ya que no se ofrecía otro refresco que no fuera de esta compañía, cafés de Italian Coffe, pizza de Dominos Pizza, tortas caseras, papas fritas y cacahuates.

En el tiempo de espera las personas platican, ríen, comen y juegan a buscar su casa desde la enorme vista de la ciudad que se tiene desde el Fortín, hasta que aproximadamente a las dieciocho y media horas comienza un intermedio  musical y de entretenimiento, donde un animador se dedica a contar chistes y realizar concursos.

Cuando empieza a caer la noche aparecen nuevos vendedores con luces de colores en formas de espadas, orejas de oso y varitas mágicas a las que los niños y algunos adolecentes no pueden resistirse, no se necesitan las lámparas del lugar, los pequeños focos en azul, rojo y verde iluminan las gradas.

Faltando aproximadamente treinta minutos para las veinte horas, los clásicos chiflidos de desesperación y aburrimiento aparecen, algunas personas se notan cansadas y a otras más parece que no les importa la espera pues la disfrutan, fue cuando me percaté de que el auditorio se encontraba lleno, ya pocos hacen caso de los sujetos que entonan música de banda en el escenario; la amenaza de lluvia sigue presente.

EL EVENTO

La obra está conformada por tres actos principales, el primero es cuando nace Donají, en el segundo la princesa es secuestrada y hay una batalla entre zapotecas y mixtecas en la que Donají es asesinada y en el tercer acto un pastor encuentra un lirio blanco, éste brota del oído de Donají en su cabeza intacta después de muchos años, dando inicio a la leyenda.

Con la llegada de las veinte horas el programa comienza, el audio del narrador se escucha: “Donají una tradición más que leyenda” coreado al mismo tiempo por  el público, quienes revelan que  son seguidores de la representación y que dicho audio no ha sido cambiado desde hace varios años y de; las “grúas” de la televisión ubican las cámaras en lugares estratégicos para transmitir en vivo en el canal estatal.

Los zapotecas salen al escenario, con el cabello largo y una banda en la frente cubiertos únicamente con un taparrabos, Cosijopi padre de Donají sobresale por sus ropas más llamativas cargando a un bebé real; los comentarios de quién prestaría a su hijo con el mal clima y el peligro de enfermedad brotan, así como los de originalidad, las danzas y actuaciones comienzan seguidas por el narrador.

Con las escenas de batalla aparecen los guerreros, acompañados de sus escudos, espadas y antorchas que con sus luces iluminan el cerro, se mezclan en los corredores haciéndole creer al público por un momento que se encuentra en una batalla real; los guerrero hacen una danza que tiene percances, la lluvia al parecer dejó el suelo resbaloso, el primer bailarín cae ante las onomatopeyas de dolor del auditorio.

Después de la guerra se llevan a Donají como muestra de paz, y es cuando ésta conoce a  Nunaco quien se convirtió en su captor y enamorado, ante tal situación la joven mujer trata de huir y llamar a su pueblo, pero estos se adelantan y contraatacan a los mixtecos, un nuevo acto de batalla es representado, una vez más un guerrero se cae a causa de la nueva llovizna, las personas que llevan sombrillas las ocupan  ante las quejas de los demás, pues no permiten ver todo el escenario.

En una manifestación de odio de los mixtecos por el sorpresivo ataque, se llevan a Donají y la matan; de acuerdo con la leyenda decapitan a Donají enterrando el cuerpo y la cabeza en distintos lugares, los mixtecos sólo revelaron la ubicación del cuerpo.

El escenario queda vacío y mudo por unos segundos, mientras se prepara el siguiente acto las luces se apagan,  apenas se distinguen algunos movimientos en la oscuridad y repentinamente la iluminación vuelve, un pastor camina y se encuentra con un lirio blanco sostenido por una mujer que está agachada y vestida de color blanco, el espíritu de Donají, cuando el hombre toma el lirio la joven se para y empieza un acto de danza entre ambos; con las caras de especulación el público secretamente espera una nueva caída al mirar que el pastor carga a Donají y gira con ella;  según el relato el pastor encuentra casualmente la cabeza en lo que hoy es San Agustín de la Juntas.

Con este acto se anuncia el final, el audio comienza a reproducir los nombres de los personajes que participaron en la obra, mucha gente ya no escucha pues es participe del otro evento que cautelosamente se espera y otra razón por la cual  asisten, el espectáculo de juegos pirotécnicos, donde las luces resplandecen en la oscura noche dando la impresión de poder tocarlos con estirar el brazo y de que pueden caer en tu cuerpo, un evento que no es indiferente a adultos, adolecentes y niños, un espectáculo que se puede observar desde varios puntos de la ciudad y por el cual los ciudadanos saben sin haber asistido que se revivió una vez más la leyenda de Donají.

Hecho por: Brisseyda Vargas Vazquez, del sexto semestre de Ciencias de la Comunicación

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Fotografías del 711 HDR

•diciembre 13, 2010 • Dejar un comentario

Estas son sólo algunas de las fotografía tomadas por los alumnos del séptimo semestre de Ciencias de la Comunicación y que fueron hechas en HDR:

De telenovelas, cultura y marketing político

•diciembre 13, 2010 • Dejar un comentario

Para muchas personas, la televisión se ha convertido en algo más que un mero instrumento, ha pasado de ser un simple aparato de recepción de la señal televisiva para convertirse en fiel e incondicional compañera, ver “la tele” se ha convertido en una actividad que implica algo más que encender y apagar el aparato, “se inserta en un proceso social más amplio: lo importante no es cuándo inicia o termina el proceso, ni cuánto tiempo dura, sino como transcurre y se articula en la vida cotidiana”[1].

Poder regresar a casa y encender la televisión representa de alguna manera una posibilidad de descanso, una forma de relajación pero también de evasión, además “la televisión es experimentada como una actividad familiar y también social: no es incompatible con la convivencia, es parte y promotora de ella”[2].

Dentro contenidos presentados en la televisión, la telenovela es sin duda alguna, una de las manifestaciones de la cultura de masas que mayor polémica ha tenido en las sociedades contemporáneas, pues durante muchos años ha sido uno de los géneros populares más consumidos en casi todas las clases sociales y que además es visto, no sólo por amas de casa, como se solía pensar.

Según la revista Merca 2.0[3], de acuerdo con un estudio realizado por Television Audience Measurement de Ibope, en 2007 una de cada tres personas que veían telenovelas, era un hombre, esto equivaldría a 7.6 millones de hombres que vieron telenovelas durante ese año, cifra que para el año pasado creció en un 11 por ciento para alcanzar los 8 millones y medio de hombres frente a la pantalla chica viendo su telenovela favorita.

PAPEL DE LAS TELENOVELAS EN LATINOAMÉRICA

Las telenovelas han adquirido un papel importante, cuando de repercusiones sociales hablamos, cuando se han tocado temas como las diferencias entre pobres y ricos, entre hombres y mujeres, la discriminación, los divorcios, el aborto, la homosexualidad, las familias disfuncionales, el SIDA, pero también han tratado de temas más delicados, aunque en casos excepcionales habría que decir, como la corrupción política, los procesos de modernización, la violencia y el narcotráfico incluso.

En países como Brasil por ejemplo, las telenovelas han desempeñado un rol de suma importancia en el tratamiento de discusiones políticas y  problemas sociales, Tv Globo una de las cadenas más importantes en este país, “ha incorporado en las tramas de sus telenovelas demandas de la sociedad civil en un esfuerzo por desarrollar y construir un nuevo consenso social, la sociedad civil como actor político y las telenovelas como vehículo en la difusión de su mensaje y viceversa, han producido los cambios necesarios”[4].

Otros cambios en la temática argumental de las telenovelas latinoamericanas han sido llevados a las pantallas chicas de Argentina, Colombia y particularmente Venezuela, “donde la novela por televisión ha tratado el tema de aquellos que luchan contra la miseria, logrando incluir en su trama al político corrupto y las absurdas medidas del gobierno venezolano de entonces”[5].

Un claro ejemplo del tema del narcotráfico en las telenovelas está representado por la serie colombiana El Capo[6], Gustavo Bolívar M.,  autor de la exitosa Sin Tetas No Hay Paraíso, quien retorna al tema del crimen organizado con esta singular serie, la más cara hecha en este país, y que trata sobre la vida de Pedro Pablo León Jaramillo un hombre de clase humilde que se ha convertido en el capo de todos los narcotraficantes en Colombia.

EL CASO MEXICANO

¿Y qué pasa con las telenovelas mexicanas? En las telenovelas mexicanas “ni todo es nuevo ni tampoco es viejo…siempre hay algo que sorprende junto a algo que es totalmente esperable y reconocible”[7], género condenado a repetir una y otra vez las misma historia, pero con personajes diferentes, con guiones que ni siquiera son originales, habría quien diría que incluso son propagadoras de “mal gusto”.

Según Lazarsfeld y Merton, una de las funciones sociales que cumplen los medios de comunicación es la de otorgamiento de estatus, quien sale en la televisión, por el solo hecho de aparecer adquiere cierto grado de estatus, otra es la compulsión de normas sociales, que se refiere al hecho de que son precisamente los medios de comunicación los encargados de denunciar ciertas conductas sociales que no son aceptadas “supuestamente” por la sociedad, pero que en realidad se muestran como inaceptables porque al sistema así le conviene, y la última es la disfunción narcotizante, que tiene que ver con la sobrecarga de información que recibimos a través de los medios, creemos que por el sólo hecho de en apariencia estar informados ya es suficiente, nos acostumbramos a ver todo el tiempo escenas de inseguridad, de injusticia, de corrupción, que nos volvemos inmunes, empezamos a creer que así son las cosas y que no nos queda más que aceptarlas.

La televisión y las telenovelas son un claro ejemplo de lo dicho anteriormente, un político que sale en televisión adquiere mayor estatus; las telenovelas suelen denunciar conductas como el aborto, los divorcios, la homosexualidad; y además se encuentran permeadas por temas en donde la inseguridad y la corrupción, por mencionar algunos ejemplos, son algo relativamente “normal”.

“Comunicar es un acto de naturaleza política”[8] y según McLuhan los medios de comunicación de masas “construyen un lenguaje social específico, que hace cambiar nuestras percepciones sobre la sociedad y nuestras relaciones con los demás”[9], de ahí la importancia de la telenovelas para hablar sobre cultura política.

Las dos cadenas televisivas más importantes de nuestro país, Televisa y TvAzteca, se han encargado de “influir” en la conducta de la sociedad mexicana de una manera casi infalible, sobre todo Televisa ha mostrado en sus contenidos una imagen colectivizada del pueblo mexicano, la típica trama donde el rico se enamora de la pobre que resulta al final no serlo porque era pariente de un rico que le heredó toda su fortuna.

La fuerza que ambas televisoras tienen  en la formación del discurso que vemos a través de la televisión, claramente tienen que ver con la cultura política, en el sentido en que la mayoría de las telenovelas apoyan o reivindican la estructura social en sus aspectos más conservadores, es entonces cuando hablamos de la conservación de las jerarquías sociales,  de raza, de género, además del común denominador en la definición del amor y el conformismo como único camino para alcanzar la paz y la felicidad, el clásico “jodido, pero feliz”, el respeto hacia quienes gobiernan al país porque cumplen la función de representar a la nación y la aceptación en general del modelo político y económico del país.

Guillermo Orozco Gómez, quien ha hecho numerosos estudios de las telenovelas en nuestro país, afirma que según la información recabada en el Anuario de 2009 presentado por el Observatorio Iberoamericano de Ficción Televisiva (OIBTEL), “la telenovela ha pasado de pasión y amor, a un medio para vender publicidad e ideas políticas”[10]  poniendo como ejemplo a la telenovela Las tontas no van al cielo, en donde el gobernador de Jalisco pagó a Televisa la “módica” suma de 30 millones para que le hiciera publicidad a Guadalajara. Orozco resalta también el hecho de que los personajes opinen sobre acontecimientos noticiosos “legitimando esto como si fuera parte del libreto”[11], por esta razón Televisa se valió de sus actores más populares y famosos para manifestar en 2008 un mensaje dirigido a la “invencible sociedad mexicana” dando consejos para sobrellevar la crisis económica y donde claramente existía contenido político, pues la mejor solución propuesta era la de “seguir trabajando incansablemente como siempre lo hemos hecho”.

LA NUEVA TELENOVELA POLÍTICA, MÁS REAL PERO MENOS CREÍBLE

Lo interesante de toda esta cuestión es que ahora Televisa se ha encargado de armar una “nueva telenovela”, con un mejor guión, con una trama muy bien definida, con actores que parecen reales y sobre todo con un único y final objetivo: llevar al Golden Boy a la presidencia en 2012; pues la tan sonada “boda del año” que en definitiva lo es, por todo lo que este hecho implica, ha sido la mejor estrategia de marketing político, ya que ha servido para crear una imagen y hacer precampaña a Peña Nieto.

No en vano, periodistas como Carmen Aristegui y Jenaro Villamil expresaron abiertamente su preocupación ante tan maquiavélico plan, Villamil incluso publicó en 2009 el libro “Si yo fuera presidente, el reallity show de Enrique Peña Nieto”, mientras Aristegui decía:

“Me preocupa seriamente el hecho de que tengamos, con toda claridad, la construcción de una candidatura presidencial como la de Enrique Peña Nieto desde la televisión, tan abierta y grotescamente construida desde un poder tan grande como Televisa, que parece decidido, ya no a influir en quién va a ser el presidente de México, sino en decidir quién va a ser el presidente de México, y eso, con todas sus letras, es una tragedia para la democracia”[12]

Y es que cómo no comprar la idea de un hombre pulcro, bien vestido, bien peinado, que representa a un político ejemplar y que además tiene una vida amorosa y familiar perfecta y envidiable. A través de este “cuento con final feliz” Peña Nieto ha sabido hacer de su vida privada, un acontecimiento público, logrando atraer la simpatía de un sector que representa más de la mitad de los votantes en nuestro país.

TELEVISIÓN: ¿DICTADURA DEL SIGLO XXI?

Una vez más los businessman, políticos y empresarios, han visto en la televisión y  en las telenovelas, el mejor canal para ocultar un discurso que sin duda alguna ha llegado a influenciar las opiniones de la sociedad.

Ahora los verdaderos líderes de opinión son los actores, han adquirido una “autoridad simbólica”[13] que les permite hablar de los temas sociales, económicos y políticos, cual si fueran expertos.

El maquiavélico manejo que se le ha dado a la televisión en este sentido, nos ha conducido a un estado de aceptación y conformismo, en el que la realidad ya no es tan real, sino parte de un libreto de ficción, casi casi, una telenovela.


[1] Aguilar Díaz, Miguel Ángel, Ana Rosas Mantecón y Verónica Vázquez Mantecón. Telenovelas: ficción que se llama realidad. Publicado en Política y Cultura. Número 004. México D.F.: 1995. Consultado en línea el 07 de diciembre de 2010 en: http://redalyc.uaemex.mx/pdf/267/26700412.pdf

[2] Ibid.

[3] Merca 2.0. Hombres y mujeres ven el futbol igual que telenovelas. Consultado en línea el 08 de diciembre de 2010 en : http://www.merca20.com/hombres-y-mujeres-ven-futbol-igual-que-telenovelas/

[4] Varona, Arnoldo. América Latina: las telenovelas que nos unen. Consultado en línea el 09 de diciembre de 2010 en: http://www.letralia.com/80/ar02-080.htm

[5] Ibid.

[6] Univisión. Todos le temen a El Capo. Consultado en línea el 10 de diciembre de 2010 en: http://www.univision.com/content/content.jhtml?cid=2238449&pagenum=1

[7] Orozco Gómez, Guillermo. La telenovela en México: ¿de una expresión cultural a un simple producto para la mercadotecnia?. Comunicación y Sociedad. Consultado en línea el 10 de diciembre de 2010 en: http://www.slideshare.net/lidieska79/la-telenovela-en-mxico

[8] Yanes Mesa, Rafael. La comunicación política y los nuevos medios de comunicación personalizada. Ámbitos, número 016.  España: 2007.

[9] McLuhan, Marshall. En: Isla Molina, Luis. “Desarrollo de la comunicación política”. Razón y Palabra. Número 27, 2002. Disponible en : http//:www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n27/lista.html

[10] Aponte Carías, Yllelyna. Telenovelas: mercadotecnia económica y política. Consultado en línea el 10 de diciembre de 2010 en: http://www.gaceta.udg.mx/Hemeroteca/paginas/578/G578_COT%2019.pdf

[11] Ibid.

[12] Morales, Laura. Cuento de hadas ¿con final político?. Consultado en línea el 07 de diciembre de 2010 en: http://www.vanguardia.com.mx/cuentodehadas%C2%BFconfinalpolitico?-597118.html

[13] Aponte Carías, Yllelyna. Telenovelas: mercadotecnia económica y política. Consultado en línea el 10 de diciembre de 2010 en: http://www.gaceta.udg.mx/Hemeroteca/paginas/578/G578_COT%2019.pdf

La Elipsis

•diciembre 13, 2010 • Dejar un comentario

Lo más importante de la publicidad debe ser sin duda alguna la creatividad. Una de las muchas fórmulas para lograr este objetivo, es el uso de la retórica, puesto que esta logra hacer del mensaje publicitario algo menos referencial y por tanto menos aburrido, además de evitar, en muchas ocasiones, gastos innecesarios en el discurso, si todo se puede solucionar a partir de una metáfora o de una elipsis, por ejemplo.

Esta última (la elipsis) es una de las figuras retóricas a la que más recurre la publicidad en la actualidad, consiste básicamente en suprimir algún término en el discurso (oración, objeto, imagen, etc.), haciendo que se entienda en lo que se explica o muestra.

La publicidad de Absolut es un claro ejemplo del uso de la elipsis, pocas veces ha recurrido a la publicidad referencial, logrando incluso convertirse ya en un ícono de la publicidad.

Pero también otras empresas  como Wonderbra, Camel, Durex, Playboy entre otras, han apostado por el uso de esta figura retórica.

Mashups

•diciembre 12, 2010 • Dejar un comentario

Los mashups o también conocidos como Bastard Pop son un género musical que consiste en la mezcla de dos o más temas musicales. La producción y popularidad de los mashups ha ido en creciendo en función de la disposición de las nuevas tecnologías. He aquí algunos ejemplos:

Este video es el mashup de la legendaria “We Will Rock You” de Queen y “Hey Ya” de Ouskast. Anque los ritmos son muy diferentes, la combinación que resulta es excelente.

Dos de mis canciones favoritas están mezcladas en este mashup: “Feel Good Inc” de Gorillaz y “Somebody Told Me” de The Killers.

Machismo y misoginia en la publicidad

•diciembre 12, 2010 • Dejar un comentario

Hace unos días navegando en internet, me encontré con una página (http://www.educarenigualdad.org/garrotazo-de-amor) en la que se halaba de un tema que no es nuevo, pero que me pareció sorprendente y hasta cierto grado muy indignante.

Actualmente es muy común encontrar indicios de misoginia y machismo en la publicidad, aunque en realidad muchas veces el mensaje aparece bastante bien camuflado y  otras no tanto, como es el caso de la publicidad de Axe, quien en 2009 pretendió lanzar una campaña publicitaria basada en un juego de internet en el que se tenía que golpear a la mayor cantidad de mujeres durante 50 segundos, si le llegabas a dar a un hombre te restaban puntos, pero si le dabas a mujeres, tu puntuación aumentaba.

Este es un caso evidente de misoginia y machismo, pero en general, las campañas de Axe se han caracterizado por vender la idea de la mujer sometida como mero objeto sexual ante el hombre, de hecho esa es la idea sobre la que gira el producto, “si usas Axe, todas las mujeres querrán tener sexo contigo”.

Otro caso es la publicidad de Dolce and Gabbana, en donde casi siempre se muestra a mujeres sometidas ante los hombres y el de muchos productos de limpieza, en donde la figura de la mujer se refleja en el servicio del género masculino, como si estuviera en su “entorno natural”: limpiando felizmente la casa.

Crónica: ¡Nos pagan por divertirnos!

•diciembre 12, 2010 • Dejar un comentario

Rogelio, Wilbert e Iván, mejor conocidos como Roy, Winsi y Chacho, forman parte de la empresa Explora México en Bahías de Huatulco encargada de ofrecer servicios turísticos de aventura. Lo interesante de su trabajo aseguran ellos, es que además de que les “deja una muy buena lana sobre todo por las propinas de los turistas”, lo disfrutan “tanto como chelear  en un fin de semana”.

Los tres tienen el grado de guías y su especialidad es el rafting, descenso a través del río Copalita hasta su desembocadura en la playa La Bocana, el recorrido que hacen es de 4 kilómetros y dura aproximadamente 2 horas, por las que les pagan $300, más las propinas de los visitantes que normalmente llegan a sumar hasta $200 para cada uno.

Chacho es del Estado de México, el más alto de los tres, de complexión delgada y piel morena, de barba estrecha en la zona situada justo debajo del labio inferior, en el brazo derecho tiene un tatuaje en el que se entrelazan estrellas, caras y calaveras, en tonos rojo, verde y negro.

―Chacho qué significado tiene tu tatuaje― le pregunto.

―Mmm, tiene un significado que es demasiado difícil de explicar― hizo muchas pausas al decirlo.

Pensé, no tiene idea del significado y no quiere reconocerlo, tal vez sólo se lo hizo porque le gustó, o quizá el tatuaje era algo de lo que no quería hablar en ese momento, así que no pregunté más.

Roy es del Distrito  Federal, llegó a Huatulco en busca de aventura y la encontró. Sus enormes ojos parecen estar más que despiertos y su reluciente sonrisa brilla tanto como la luz del sol sobre su espalda de bronce, todo el tiempo está diciendo algo, no se calla ni por accidente.

― ¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?―me esfuerzo por que mis preguntas no suenen a interrogatorio, sino a un diálogo natural.

―Trabajar solamente dos horas cada vez que me llaman y disfrutar del resto del día sin preocupaciones― su semblante reflejaba total y absoluta tranquilidad.

Winsi por su parte, nació y creció en Huatulco, es el más callado de los tres y tiene una risa bastante discreta a diferencia de la de Roy y la de Chacho, que son siempre escandalosas. Su piel está tostada por el sol y su postura encorvada lo hace parecer cansado.

― ¿Winsi, estás crudo o mariguano?― le dice Chacho riéndose.

― Las dos cosas― responde sin dudar y soltando una risa tímida.

Aunque el clímax de su trabajo está en esas dos horas del recorrido, su día comienza mucho antes de montarse en las balsas y empezar a remar. Además, no todos los días son llamados a guiar, solamente cuando hay cruceros, pues es cuando más visitantes extranjeros llegan a Huatulco dejando una importante derrama económica, el año pasado llegó hasta los 11.2 millones de dólares según los datos de la Secretaría de Turismo del estado.

A las 9:00 de la mañana, Roy pasa por mí para empezar el día de rafting, yo había imaginado que de ahí nos iríamos directo al río, nos meteríamos en las balsas y empezaríamos a remar, pero no fue así, su trabajo implica mucho más que eso y en lo personal yo lo disfruté desde el primer momento.

Pasamos primero al mercado por unas frutas, después Roy condujo hasta la “bodega” que aparte de serlo literalmente porque ahí guardan el equipo para hacer rafting, es la casa de otro de los guías, “El Pelícano”. Es él quien nos recibe con la peor cara de crudo que he visto en mi vida y aunque le tocaba ir a trabajar, desde el momento en que lo vimos supimos que definitivamente ese día no lo haría.

Roy se mete hasta la improvisada cocina; una parrilla sobre una estufa que ya no sirve, repisas hechas con tablas de madera y sostenidas por alambres, una mesa algo vieja y destartalada, un refrigerador que apenas y funciona y algunos platos y vasos sucios en el fregadero. Saca la licuadora, la lava y empieza a llenarla con zanahorias, naranjas, mandarinas, guayabas, tomates y miel. Me pareció una mezcla bastante rara, pero no más que al probarla, pues tuve que hacer un gesto de agrado mientras Roy me miraba tomar el licuado cuando en realidad quería escupirlo.

Más tarde llega Winsi, sin camisa, con sus bermudas y unas sandalias, cantando alegremente mientras escucha música desde sus audífonos. Toma un vaso del asqueroso pero energético licuado.

Hablan por teléfono a Chacho para preguntar si va o no. Al parecer si va pero no podrá pasar por la camioneta en la que cargan con todo el equipo. Winsi y yo esperamos mientras Roy va por ella.

Acomodar el equipo en la camioneta es todo un arte, pero no les cuesta porque aparte de estar acostumbrados a hacerlo, suelen trabajar muy bien en equipo. Mientras Winsi sujeta la manguera con la que se inflan las balasa, Roy bombea el aire cadenciosamente. Uno sujeta, el otro tira, uno levanta, el otro presiona, uno acomoda, el otro amarra.

Todo está a bordo, los remos, los chalecos, las balsas, la bomba, unas mesas y algunas cuerdas, sólo falta Chacho y estaremos listos para partir.

Eran las 11:30 cuando llegamos al río, hubo que descargar todo e ir a desayunar a una de las palapas. Su desayuno clásico son las dobladitas con quesillo y frijoles, acompañadas de una Victoria bien fría. Ahora sólo tenemos que esperar a que lleguen los turistas.

Cada quien ocupa su tiempo como mejor le parece. Chacho y Winsi se meten a nadar al río, Roy se acuesta en una hamaca que está en colgada en una de las palapas y yo me siento bajo la sombra de un árbol pensando en todo lo que me he perdido desde que llegué a vivir a Huatulco.

Normalmente deben ser cuatro los guías que trabajan con un grupo de 24  turistas, 6 en cada balsa más el instructor, pero como El Pelícano no fue, Beto, uno de los socios fndadores de Explora México tendrá que tomar su lugar.

Al trabajar con turistas, es de suma importancia que todos hablen o por lo menos entiendan el Inglés. De todos, Chacho y Beto son los que mejor hablan, de hecho el que da las instrucciones a los participantes es Chacho, ya que Beto casi nunca va de guía.

Aproximadamente al medio día llega Beto con los extranjeros; estadounidenses, ingleses, tailandeses y alemanes. Los tres guías les dan la bienvenida en inglés por supuesto y son equipados con los chalecos salvavidas. Una vez dadas las instrucciones, todos nos subimos a las balsas y empezamos a remar por fin. Me tocó ir en la balsa con Roy, la pareja de tailandeses que parecían asustados por no querer mojarse, un matrimonio de estadounidenses que se quejaba de todo y un inglés soltero que apenas y podía con su propio peso.

―Creo que nos tocaron los más aburridos― me dice Roy riéndose discretamente para no ser escuchado.

Además de disfrutar de la hermosa vista que proporciona el río Copalita, pudimos ver algunas especies de raras aves, anfibios y peces, además del disfrute cultural que significaba para los extranjeros ver a mujeres pescando chacales, lavando su ropa a las orillas del río o a los niños jugando a hacer guerritas con el agua mientras se bañaban. Nunca perdían oportunidad de tomar fotografías a cada cosa que se moviera.

El recorrido pasó sin mayor emoción que la de algunos brincos de la balsa en los rápidos que esta vez no lo eran tanto, pues no alno ser temporada de lluvias, el nivel del agua es bajo y la corriente no está tan agitada. Sin embargo el grupo de turistas parecía extasiado, tomando en cuanta claro que demasiada emoción tal vez habría terminado por darles un ataque al corazón, pues cuando Winsi decidió bajarse de la balsa para remojarse en el río, sus acompañantes se asustaron pensado que los dejaría a la deriva para que murieran ahogados, o por lo menos eso fue lo que entendí decir a uno de ellos.

Lo más emocionante para mí y no porque me haya gustado sino porque me asustó, fue cuando a Roy se le ocurrió jalarme del chaleco para que cayera al río. Por un momento me sentí de nuevo como aquella vez en la que por poco muero ahogada en las olas de Chahué. De no haber sido porque el nivel del agua era realmente bajo, me habría desesperado aún más.

El paseo terminó sin mayor problema, fuimos guiados a la salida por un sendero que conducía a través de la zona arqueológica de Copalita, hasta llegar a la entrada del museo que aún no está terminado. De nuevo Chacho da las gracias en Inglés y se despide recordándoles la parte de las propinas.

Beto, ofrece botellas de agua y algunas galletas, pero hace más énfasis en las playeras y fotografías del recorrido, que son la otra fuente importante de ingresos para la empresa.

Todos se despiden y ahora a nosotros nos toca ir por Winsi que esta vez le tocó quedarse a recoger las balsas. No nos toma más de quince minutos volver a subir el equipo a la camioneta, porque ahora ya esta Chacho y entre tres es más fácil y más rápido.

Las cosas son llevadas a la bodega y nos podemos tomar la libertad de ir a comer un buen filete de pescado a casa de Roy, pues las propinas fueron buenas y el paseo algo cansado. Les queda toda la tarde libre para hacer lo que quieran y sólo prepararse por si al día siguiente son llamados otra vez.

Pensándolo bien, ser guía de rafting tiene bastantes ventajas; ganas bien, trabajas poco, te diviertes y además, haces ejercicio. No en vano terminé adolorida de los brazos por tanto remar.

Además, este tipo de actividades representa una de las fuentes de trabajo más importantes para los jóvenes de la localidad, pues no sólo es el rafting, también están el canotaje y el rapel extremo, tirolesa, gotcha y los paseos en cuatrimotos,  que aparte de ser divertidas, permiten una convivencia armónica entre la naturaleza y los turistas, haciendo de ellas uno de los atractivos turísticos que distinguen a Huatulco como uno de los principales puertos del Pacífico mexicano.